lunes, 12 de marzo de 2018
Renacimiento.
... El perdón a la vida, al fracaso, el perdón mismo.
Desgraciado pero afortunado perdón, ya no soy yo, ya no.
Dejo mi cuerpo en paz, dejo ésta vida en otras manos, me dejo y los dejo.
Ésta no es mi despedida, sólo es un presente.
Volveré renovado, volveré en algún momento, pero volveré de aquel lugar; porque así es la vida, porque así tienen que ser las cosas, porque siempre se vuelve, porque es una obligación y un deber.
Perdónenme y perdónense. Perdonen y dejen perdonarse.
La última desidia, la última desazón y un suspiro final de amor.
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