sábado, 29 de octubre de 2011

Jugando y jugando

... Entonces quise aprender a jugar, y lo hice ... Porque pasaron los días, pasó el tiempo, y como no pude dejar de pensarte comprendí, que, a jugar se aprende jugando. Entonces supe que jugabas con el recuerdo, la ansiedad y el tiempo. Razón por la que busqué distraerme, para no recordarte. Porque así es como quieres jugar, y así es como aprendí jugando ... Ahora los días no me importan. Ya no te extraño porque ya no te recuerdo, ya no te ansío, porque ya no te espero, ya no te quiero cuando no estás, porque sólo te quiero en el momento que estás. Sólo quiero quererte en el presente, de nada vale pensarte cuando estás ausente. Porque el amor, recuerdo se vuelve cuando en el tiempo se pierde, y en celos se convierte ... Y luego un día me avisaste que venías, pero quisiste decir que me extrañabas, quisiste decir que tus cartas ya no servían para éste juego, quisiste decir que ésta vez habías perdido y querías revancha. Escuché que me amabas, pero no quisiste confesar ... Ahora juegas con la misma baraja, pero vas con desventaja, porque ahora conozco tu juego y sé de la llama de tu fuego...

No hay comentarios:

Publicar un comentario